El último día de preparación no es buen momento para descubrir que las ventas del programa no coinciden con las facturas. Conviene revisar primero las excepciones y después calcular. Una suma puede ser exacta y representar operaciones incompletas, duplicadas o situadas en un periodo que todavía no se ha analizado.

En un supuesto hipotético, un comercio cambia de sistema de facturación y vuelve a importar varios documentos del anterior. El total de ventas crece sin que aumenten los pedidos. Antes de presentar se comparan referencias y se identifican duplicados. El problema no se resuelve aplicando otro criterio fiscal, sino reconstruyendo qué ventas existieron y qué documentos representan cada una.

Prepara controles cruzados entre facturas, pedidos, devoluciones y liquidaciones. Revisa compras sin documento, abonos recibidos y anticipos. Conserva las fechas relevantes y pregunta por transacciones que no sigan el patrón normal. Clasifica lo pendiente por causa, con responsable de conseguir la prueba, en lugar de dejar una bolsa genérica de documentos para el siguiente periodo.

La deducción del IVA soportado necesita comprobar requisitos y relación con las operaciones que dan derecho a ella. No basta con que un pago figure como gasto. Si hay servicios internacionales, actividades distintas o cambios del negocio, estudia sus hechos antes de extender el criterio habitual. Guarda contratos y explicaciones que permitan reconstruir por qué una partida se incluye, se excluye o requiere un tratamiento separado.

Cuando exista migración de sistemas, conserva una tabla de correspondencia entre referencias antiguas y nuevas. Comprueba que los documentos correctivos siguen enlazados con su origen. Un control específico sobre esa transición evita que las diferencias se repitan en varios periodos por considerarlas simplemente un problema del software.

La revisión debe terminar con un recorrido desde los registros hasta las casillas propuestas, explicando ajustes y saldos previos. Comprueba después instrucciones de pago y guarda la versión presentada con el justificante. Si una incidencia sigue abierta, deja constancia del documento que falta y de cómo se valorará su efecto, sin tratar un borrador como trabajo terminado. Un archivo claro facilita también corregir lo que proceda cuando aparezca nueva información. Para preparar esta revisión, escribe a info@taxdevelopmentconsulting.com indicando qué sistemas generan tus cifras y qué diferencias detectas entre ventas, compras y documentos, mediante un resumen sin datos personales innecesarios.

Fuentes